La historia de Cerveza Backhouse
La historia de Cerveza Backhouse arranca de la manera más auténtica en el mundo de la cerveza artesanal: desde un garaje y el espíritu inquieto de hacer las cosas de forma independiente.
Nacida en Talagante, Chile, la marca toma su nombre y su alma de la clásica "casa de atrás" (backhouse), ese rincón propio donde los proyectos nacen sin reglas, con las manos sucias de trabajo y la música a todo volumen.
Los primeros lotes y el viento punk
En sus inicios, Backhouse no era más que una idea impulsada por la pasión por la fermentación y la cultura DIY (Hazlo Tú Mismo). Con equipos a escala pequeña, recetas experimentales y una fuerte influencia de la cultura skate-punk y el rock, se empezaron a cocinar las primeras recetas.
Más que seguir recetas convencionales a ciegas, la propuesta se enfocó en crear cervezas con carácter e identidad visual propia. Desde los primeros cocimientos, el proyecto combinó el rigor técnico en la elaboración con una estética rebelde, gráfica tipo serigrafía, stickers y la figura icónica de su casa mascota.
Crecimiento y consolidación del portafolio
A medida que las ollas crecieron y la producción se profesionalizó, la cervecería fue dando forma a un catálogo diverso que equilibra la tradición cervecera con la experimentación moderna:
Estilos tradicionales: Cervezas de gran tomabilidad y respeto por el origen, como su refrescante Kölschita (estilo Kölsch) o la malteada y directa Alta Birra (Altbier).
Lúpulo e innovación: La exploración de perfiles lupulados intensos y jugosos a través de estilos como la Hazy Paradise (Hazy IPA).
Sabor y experimentación: Desde la potencia ahumada de Puro Humo (Smoked Amber Lager), pasando por la cremosidad de la Milk Stout, hasta la incorporación de frutas y sabores locales en ediciones como Cherry Bomb o la cerveza con calafate.
El Taproom y la experiencia en Talagante
El salto definitivo de Backhouse ocurrió al abrir sus puertas a la comunidad en Jaime Guzmán 3896, Talagante. El espacio se convirtió en un punto de encuentro no solo para tomar buena cerveza recién tirada, sino para vivir una experiencia completa:
Música en vivo y eventos: Tocatas de bandas locales de punk, pop-punk y rock, acompañadas de eventos estacionales como festivales de invierno con ahumados y bandas en vivo, o fechas especiales para la comunidad.
Gastronomía y cultura barriana: Un ambiente donde la cerveza tirada se acompaña de buena comida, gastronomía a la parrilla y el espíritu de la zona.
Llegar a la calle: El desarrollo de servicios como el carrito cervecero móvil para eventos privados llevó el barril de Backhouse directamente a celebraciones fuera del bar.
La actualidad: independencia y pinteo auténtico
Hoy, Backhouse es una cervecería consolidada en la escena artesanal local, que mantiene intacta su esencia independiente. Combinando la búsqueda constante de calidad técnica en planta —control de fermentación, limpieza en frío, desarrollo de nuevas recetas— con una identidad gráfica y comunitaria inconfundible, la "casa de atrás" sigue siendo el lugar donde la música, el arte gráfico y la buena cerveza se encuentran en el mismo vaso.
